jueves, 5 de julio de 2012

EL ENOJO ES UN PECADO: «ME JURA QUE CAMBIARÁ»



«Hace siete meses me casé con un hombre que, cuando éramos novios, me respetó; pero unos cuatro meses antes de casarnos, comenzó a comportarse de manera agresiva, siendo muy violento. Él me hace daño con ofensas, insultos y golpes. Siempre que anda depresivo o cansado, todo su enojo lo descarga conmigo. Después de que se ha desahogado, me pide perdón, y me jura que cambiará. No sé qué decisión tomar, ya que siento que mi vida con él es un infierno.
»Vivimos en casa de mis padres, y me da terror pensar qué pasará cuando vivamos solos. Lo amo tanto y me da miedo perderlo, pero no quisiera que siga este tormento.»

«Estimada amiga:
»Usted dice que le da miedo pensar en vivir sola con su esposo algún día. ¿Acaso no le da miedo pensar en que él pudiera maltratar a sus futuros hijos, o llegar al extremo de matar a uno de ellos o a usted? Sucede todos los días en todo el mundo, cuando mujeres como usted optan por ponerse a sí mismas y poner a sus hijos en constante peligro.
»Su esposo necesita ayuda para vencer sus tendencias al enojo. Solo no puede lograrlo. Vez tras vez promete no volver a pegarle, y sin embargo le pega de nuevo. Lamentablemente, las estadísticas indican que sin alguna forma de terapia, es casi seguro que irá de mal en peor. Debido a que no sabe cómo encausar su enojo de un modo positivo, debe buscar ayuda profesional. En casi todas partes hay programas para ayudar a dominar el enojo y, si él quiere cambiar, debe hallar tal programa y aprovechar todos los servicios que éste ofrece.
»A pesar de lo difícil que sea, le recomendamos que les cuente a sus padres acerca del temor que le infunde su esposo. Pídales que le ayuden a sacar a su esposo de su casa. Explíquele a él que usted lo ama y que espera que esta separación sea temporal, pero que él tiene que aprender a dominar su enojo si quiere que su matrimonio siga adelante. Él debe seguir un tratamiento para el dominio del enojo y luego por algún tiempo tratarla a usted como si fueran novios, para que usted tenga amplia oportunidad de ver cómo él está afrontando su enojo antes de permitirle que vuelva a la casa y antes de que vuelva a tener relaciones conyugales con él.
»¡Qué bueno que tiene un padre que puede contribuir a protegerla de su esposo! Usted tiene también un Padre celestial dispuesto a ayudarle y a darle la fuerza que necesite cada día. Él la ama tanto que sacrificó a su Hijo Jesucristo a fin de que llevara el castigo por todos los pecados que usted ha cometido. Basta con que ore y le pida que la perdone por esos pecados y que tome control de su vida. Así al comienzo de cada día usted podrá pedirle que le dé la sabiduría para llevar una vida mejor y más tranquila.»

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